Camino de Santiago
El camino de las estrellas
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El Jacobeo 2027 llegará con más peregrinos y con la necesidad de adaptar el Camino a unas cifras que hace apenas unos años parecían difíciles de imaginar. La seguridad de los caminantes, la llegada a Santiago, el reparto entre diferentes rutas y épocas del año, la convivencia y la preservación de su carácter espiritual forman parte de las principales cuestiones sobre las que ya se trabaja de cara al próximo Año Santo.El aumento de caminantes se da prácticamente por descontado. El Camino superó por primera vez el medio millón de Compostelas en 2025 y este 2026 vuelve a avanzar por encima de las cifras del ejercicio anterior. La Xunta cree, además, que todavía queda mucho recorrido. El comisario del Jacobeo 2027, Marcos Gómez Román, sostiene que existe «mucho margen de crecimiento» y que el techo «aún no ha llegado y está lejos», especialmente si se consigue repartir mejor las llegadas entre los distintos itinerarios y a lo largo de todo el año.Ese avance deberá producirse sin descuidar aquello que ha hecho del Camino una experiencia diferente. «Si perdemos la esencia del Camino, vamos a acabar matando la gallina de los huevos de oro», ha advertido Gómez, que recuerda su vinculación religiosa y considera fundamental preservar ese carácter mientras continúa aumentando su proyección internacional.Ordenar la llegada a Santiago. Todas las rutas conducen finalmente a Compostela y buena parte de quienes las recorren quiere culminar su experiencia en los mismos lugares: el Obradoiro, la Catedral y el sepulcro del Apóstol. Esa concentración convierte la llegada a la ciudad en uno de los principales aspectos que habrá que preparar para 2027.Este verano volvió a comprobarse durante los días de mayor afluencia. En el puente de agosto se registraron largas colas para entrar en la Catedral, con una fila que partía de Praterías y atravesaba la Rúa do Vilar. Las esperas han llevado también a residentes del casco histórico a reclamar medidas que faciliten el tránsito durante los momentos de mayor concentración.Peregrinos de CalahorraGómez asegura que ya se han celebrado reuniones entre la Xunta, el Ayuntamiento de Santiago y el Arzobispado y que los encuentros se retomarán después del verano para avanzar en la regulación de los flujos y mejorar la información al visitante. El objetivo es llegar a 2027 con mecanismos capaces de responder a una afluencia que será previsiblemente superior.No se parte de cero. La Xunta destinó en 2025 más de siete millones de euros a diferentes actuaciones relacionadas con la seguridad, la gestión de flujos, la promoción y la generación de oferta turística complementaria en Santiago. Dentro de esa cantidad, 1,38 millones correspondieron a los convenios vinculados a la Catedral y al Centro Internacional de Acogida de Peregrinos.Conocer cuántas personas recorren realmente las rutas. Las Compostelas permiten saber cuántas solicitan el certificado al finalizar su peregrinación, pero no reflejan todo el movimiento existente. Para disponer de una fotografía más precisa, Turismo de Galicia está ampliando su red de sensores. Este año se adjudicaron 25 nuevos dispositivos, que se sumarán a los 18 existentes para monitorizar los distintos Caminos.Los primeros resultados muestran la diferencia entre las Compostelas y el tránsito real. Con datos actualizados hasta octubre de 2025, los sensores instalados en los Caminos Francés, Norte y Primitivo permitían estimar una media de 1,7 caminantes por cada Compostela expedida. También existen dispositivos en puntos como el Monte do Gozo y la Praza do Obradoiro para conocer mejor las llegadas a Santiago.Esa información permitirá anticipar los momentos de mayor afluencia y avanzar en dos objetivos que la Xunta considera fundamentales: extender la temporada durante más meses y dar mayor protagonismo a itinerarios menos transitados. Gómez pone como ejemplo la Vía de la Plata y considera que todavía existe capacidad para aumentar las cifras fuera de las rutas y períodos de mayor demanda.Hacer más seguro el Camino. Prepararse para recibir a más caminantes implica también mejorar los propios trazados. La Xunta tiene en marcha un plan dotado con 40 millones de euros para reforzar la seguridad viaria con el horizonte puesto en 2027.Las actuaciones previstas alcanzarán más de 150 kilómetros, 80 municipios y los nueve itinerarios jacobeos. Se intervendrá especialmente en aquellos puntos donde el trazado coincide con el tráfico, buscando recorridos más seguros y alejados de zonas de circulación que puedan suponer un riesgo. Durante este año ya se han iniciado actuaciones y trámites en diferentes rutas.El Camino espera nuevo récord de peregrinosCuidar la convivencia. La llegada de cientos de miles de personas requiere también mantener el equilibrio con quienes viven diariamente en Santiago. Este verano, vecinos del casco histórico han reclamado mejoras para facilitar el tránsito por determinadas calles durante los momentos de mayor afluencia y una mejor gestión de los grupos numerosos.También se han producido algunos comportamientos poco respetuosos que han generado críticas. Gómez reconoce que existen «circunstancias puntuales que no nos gustan a ninguno», pero rechaza que puedan utilizarse para definir al conjunto: «A nivel global el peregrino es muy respetuoso».La distinción resulta importante. El peregrino forma parte de la historia y de la identidad de Santiago y su llegada constituye precisamente la razón de ser del Camino. Facilitar la convivencia permitirá también ofrecer una mejor acogida a quien alcanza Compostela después de días o semanas de esfuerzo.Preservar la esencia del Camino. Es probablemente la cuestión más difícil de medir y una de las más importantes. Su extraordinaria internacionalización y las nuevas formas de recorrer las rutas han ampliado enormemente el perfil de quienes llegan hasta Galicia. Esa evolución convive con una realidad que permanece inalterada: el destino sigue siendo Santiago y la tumba del Apóstol.El próximo Año Santo llegará previsiblemente con nuevos récords. Después de años en los que el número de Compostelas permitió comprobar la extraordinaria expansión del fenómeno jacobeo, 2027 servirá también para medir la capacidad de Galicia y Santiago para recibir ese volumen de caminantes manteniendo la seguridad, la convivencia y el sentido de la peregrinación.En 2027 volverán a llegar a Santiago caminantes de todos los rincones del mundo. Serán más que nunca, pero el propósito seguirá siendo el mismo que durante siglos: alcanzar Compostela y llegar ante la tumba del Apóstol. Prepararse para recibirlos en las mejores condiciones será la otra gran tarea del próximo Año Santo.
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