Camino de Santiago
El camino de las estrellas
Inicio
El sábado, 29 de octubre, la Familia Real, en el contexto de los Premios Princesa de Asturias 2022, acude a Cadavedo para descubrir esta parroquia de Valdés, su entorno y, sobre todo, a los guardianes de esas tradiciones y ese paisaje singular que le han valido el reconocimiento de Pueblo Ejemplar 2022. Desde La Regalina a la costa más virgen del Principado, hacemos un recorrido otoñal por Cadavedo.La Agenda RealLos reyes Felipe y Letizia, acompañados por la Princesa de Asturias y la infanta Sofía, viajarán este sábado a Cadavedo después de presidir hoy la gala de entrega de los Premios Princesa de Asturias 2022, en Oviedo. “La visita de la Familia Real va a ser especial para todos los vecinos”, explica Óscar Pérez, alcalde-presidente del concejo de Valdés. “Vamos a disfrutar de un día diferente y alegre porque recibir al rey y su familia significa situarnos en el mapa de manera especial. En los próximos años este nombramiento nos va a dar recorrido para aumentar el flujo de visitantes a una zona encabezada por Cadavedo”, añade el alcalde. En su viaje por este pueblo del occidente de Asturias, los Reyes y sus hijas presenciarán el espectáculo de la danza de la Jota de Cadavedo además de la elaboración de la indumentaria tradicional de la festividad de La Regalina o la muestra artesanal de hórreos a escala reducida, entre otros actos protagonizados por los vecinos. La visita continuará en la casa del Padre Galo, ilustre poeta local, antes de acudir al prado de La Regalina donde tendrá lugar el acto oficial en el que intervendrán el alcalde de Valdés; el presidente del jurado Premio Pueblo Ejemplar de Asturias, Francisco Rodríguez; el pregonero de La Regalina, Xosé Manuel Fernández; la Princesa Leonor y el Rey Felipe, seguido por el himno de Asturias. Una vez concluido el acto, la Familia Real visitará la ermita y el hórreo en el campo de La Garita, donde podrán disfrutar del espectáculo de la danza prima, en un entorno natural privilegiado, sobre los acantilados envueltos por el mar Cantábrico y la sierra litoral. Para cerrar la visita de los reyes y sus hijas, se celebrará un almuerzo con los vecinos de Cadavedo, donde podrán degustar la famosa rapa. Esta particular torta de maíz elaborada con productos del cerdo es uno de los productos más emblemáticos de la gastronomía de este pueblo valdesano. La marca de Fitur de Luarca-Valdés¿Por qué Pueblo Ejemplar de Asturias? Se preguntarán los que aún no hayan descubierto este rincón costero de Luarca-Valdés. “Este es un reconocimiento que llega ahora, pero es el fruto a una larga trayectoria por parte de todo el movimiento vecinal de Cadavedo, encabezado por la sociedad popular La Regalina”, explica Óscar Pérez. “En 2021 fue precisamente Cadavedo la marca que Valdés llevó a Fitur, lo que muestra que nuestra apuesta por este destino ha sido clara y más ahora que llega este galardón”, concluye el alcalde. Entre los faros de Busto y de Vidio, sobre los acantilados del Paisaje Protegido de la Costa Occidental de Asturias, descubrimos los motivos para celebrar una escapada otoñal “ejemplar” en Cadavedo. La Regalina y la postal de Asturias Una ermita y dos hórreos sobre una península estrecha recortada por acantilados sobre el mar Cantábrico, con las montañas en la retaguardia. Aquí el viento sopla con la misma fuerza que las olas golpean las playas e islotes que nos rodean. En silencio, caminamos hasta el campo de la Garita para descubrir uno de los enclaves más emblemáticos de Asturias: La Regalina. Este emplazamiento es ilustre por acoger la festividad homónima que tiene lugar el último domingo de agosto, fecha en la cual Cadavedo se convierte en uno de los pueblos más agitados del Principado. La fiesta de La Regalina es hoy una celebración declarada de Interés Turístico Regional, cuyo origen se remonta a la Edad Media. Desaparecida durante décadas, sería el Padre Galo quien se encargaría de resucitar esta tradicional procesión que parte desde el barrio de la Rapa hasta el campo de la Garita, donde acuden los romeros ataviados con sus trajes tradicionales. El concurso de danzas tradicionales sobre la tarima que se asoma desde el borde del acantilado es el colofón a un acontecimiento singular que tiene lugar una vez al año. Cualquiera de los 364 días restantes, el campo de la Garita y La Regalina atraen al viajero a contemplar uno de los mejores miradores de la costa asturiana antes de llegar a la villa de Luarca.Hórreos, indianos y peregrinosLa arquitectura popular de Cadavedo muestra con orgullo extraordinarios ejemplos de hórreos y paneras. Hasta 95 ejemplares de estas edificaciones tradicionales de Asturias se conservan en este destino y se intercalan en sus calles floridas con lujosos palacetes de indianos como Villa Hilda o los gemelos de los Pérez. Fueron testigos de un movimiento que tuvo lugar entre los siglos XIX y XX, como una emigración rumbo a América de los pobladores locales en busca de riqueza. Cadavedo (444 habitantes), además de un importante puerto ballenero en la Edad Media, es parada obligatoria en el Camino de Santiago de la Costa. Cuenta con albergue para los peregrinos que descansan aquí antes de llegar a Luarca en su ruta jacobea.El guardián de la costa oesteEn mitad de los campos del Paisaje Protegido se conserva una torre de origen bajo medieval, que protegía este territorio de los ataques de los piratas e invasores normandos que llegaban por el mar. La Torre de Villademoros es un baluarte defensivo cuya fecha de construcción no está clara. Se cree que pudo ser erigida entre los siglos X y XI para ser reconstruida siglos más tarde. Lo que sí está claro es que el viajero queda maravillado al contemplar en mitad de una postal pastoril esta fortificación declarada Bien de Interés Cultural. La antigua fortaleza de los Peláez de Villademoros, descendientes del rey Pelayo, alberga hoy un hotel para amantes de la contemplación y de las buenas vistas del mar Cantábrico. La ruta del Paisaje ProtegidoDesde la ermita de La Regalina, en Cadavedo, hasta el faro de Busto, se despliega una senda que recorre uno de los tramos más espectaculares del Paisaje Protegido de la Costa Occidental de Asturias. Hablamos de un territorio virgen de 35 kilómetros de longitud y 62 km2 comprendido entre Cudillero y Luarca-Valdés. Aquí, los acantilados de 100 metros de altura esconden calas solitarias e islotes de formas imposibles que atraen a pintores y fotógrafos todo el año. La senda GR-204 conecta La Regalina con el cabo de Busto entre campos de ganado y de cereal que se arriman al borde del precipicio. Con la banda sonora del Cantábrico nos lanzamos a recorrer esta vía de 10 kilómetros donde el turista escasea, la maleza abunda y donde nos podremos deleitar con algunas de las panorámicas más impresionantes de la costa astur. Todo ello en solitario.
Regresar