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El Xacobeo se encomienda a la prórroga


El Xacobeo se encomienda a la prórroga
Alegría en Santiago

Ya lo dijo hace un año el entonces presidente de los empresarios gallegos: «No es un escenario fácil, pero tampoco lo fue traer al Apóstol Santiago en una barca de piedra... y aquí estamos». Rodeado de malos augurios en un escenario de confinamientos, cierres perimetrales y restricciones para viajar entre países, el Xacobeo parecía abocado al más absoluto fracaso hasta que el nuncio Bernardino Auza anunció al filo de la campana la decisión del papa Francisco de prorrogar doce meses el Jubileo, que pasaría así a convertirse en el más largo de la historia. La decisión, aplaudida por todos, resultó un balón de oxígeno para una economía en caída libre -como todas entonces- por la emergencia sanitaria, que había ingresado el 46% menos por turismo que un año atrás, lo que traducido eran 3.100 millones retraídos al PIB.

Un año después, y con España a la cabeza de los países más vacunados -el 85,17% de la población tiene al menos dos dosis administradas-, la situación ha dado un giro importante, si bien la incertidumbre, en forma de variantes como ómicron, continúa sembrando de nubes el horizonte compostelano. El balance de esta primera parte del Xacobeo supera los cálculos más optimistas, y eso que el Camino no pudo reactivarse hasta después de Semana Santa. 180.00 personas, 40.000 más de las previstas, han recogido su acreditación en el número 33 de la calle Carretas. Son cifras alejadas de las de 2019, récord histórico, cuando 347.000 peregrinos viajaron a Santiago, pero similares a las de hace una década. Y todavía queda la prórroga.

El Camino es una fuente de riqueza para todas las comunidades por donde discurre, pero «especialmente para Galicia, que suma al impacto directo de los peregrinos -un 4% del gasto turístico, según datos oficiales- y al estímulo para la iniciativa empresarial la proyección que los Años Jubilares tienen siempre para esta comunidad, el refuerzo de su imagen y el impulso promocional de años venideros», confirma Juan Manuel Vieites, actual presidente de la Confederación de Empresarios Gallegos.

68% de nacionales

Hasta finales de octubre, Galicia recibió casi 3,5 millones de viajeros y cerca de 8 millones de pernoctaciones, lo que sitúa a la comunidad 22 puntos por encima de la media nacional en lo que a recuperación de la demanda se refiere. Un comportamiento que se fundamenta en la buena respuesta del turismo nacional y que tiene su reflejo en la Ruta Jacobea, donde, pese a haberse registrado caminantes de 140 países -lideran el ranking portugueses, italianos, alemanes y estadounidenses-, los españoles acaparan el 68% de las llegadas certificadas, informan desde la Oficina de Acogida al Peregrino.

No ha sido fácil buscarles acomodo, en buena medida por los límites de aforos, que en teoría rondaban el 30% en los albergues públicos y que desincentivaban la oferta privada. Una circunstancia que a menudo exigía reservar con semanas de antelación, sobre todo en Galicia, donde la promesa de recibir la Compostela con solo cien kilómetros recorridos (desde Sarria) obligaba a pelear por cada plaza a cara de perro.

Ese afán alimentado por las restricciones -y que alcanzó su clímax entre los meses de julio y octubre- tiene su traslación a la cuenta de resultados. Según un estudio de la Federación Española de Asociaciones de Amigos de los Caminos de Santiago, los peregrinos se gastan de media 1.014 euros para abrazar al Apóstol, un impacto económico que equivale a 2,3 turistas nacionales. Y aún hay más: su estancia triplica la de un viajero convencional y la ganancia se concentra en las áreas rurales.

Los datos revelan una realidad que trasciende lo espiritual. Las estimaciones de BBVA Research auguran que Galicia será una de las comunidades que más rápido recuperen los niveles precrisis, toda vez que se espera un crecimiento del 5,4% y la creación de 33.000 empleos. Y el turismo, coinciden todos, es uno de los motores de esa recuperación económica. «El fenómeno Xacobeo va más allá del Camino», subraya Vieites. Congresos, turismo de incentivos, conciertos, convivencias...
La inversión de la Xunta para este 'segundo' Xacobeo ascenderá a 85,8 millones de euros, lo que sumado a lo destinado el año pasado hace un total de 171 millones. Un río de dinero que se distribuye por el territorio a través de «programas de incentivos, intervenciones en los caminos, recuperación de bienes culturales, construcción y rehabilitación de albergues o festivales», enumera Emilio de la Iglesia, gerente de Turismo de Galicia.

Un destino «seguro»

La consigna es que este es un destino seguro, y dedicar el ocio a caminar al aire libre y estar en contacto con la naturaleza no parece una mala idea con la que está cayendo. Y esto vale no solo para el Camino de Santiago, sino para la Ribera Sacra, la Mariña lucense o la Costa da Morte. Por su ratio de vacunación -en el pelotón de cabeza, y administrando ya la tercera dosis a la franja comprendida entre 40 y 49 años-, pero también por iniciativas como el 'seguro Covid', medida imitada por otras comunidades, para que turistas y peregrinos tuvieran la tranquilidad de contar con asistencia gratuita solo con estar alojados en un establecimiento reglado de la comunidad. No han trascendido grandes contagios en este marco, y apenas 51 personas se han beneficiado de traslados a su país de origen, hospitalizaciones o atención durante cuarentenas.

El Xacobeo ha tenido también sus claroscuros. Tommi Alvarellos es presidente de la Asociación de Guías Profesionales, un sector de fuerte estacionalidad y de los más castigados por la pandemia. Allá por mayo, y después de un año en blanco, la situación era «agónica», describe. «Volaban aviones con 200 pasajeros, viajaban 50 en un autobús, se organizaban excursiones con 40 escolares... pero en cuanto ponían un pie en tierra, se nos prohibía hacer visitas exteriores con más de ocho personas, y cuatro si se trataba de interiores, lo que en la práctica obligaba a contratar a ocho guías para un grupo de treinta. ¿Quién iba a querer hacer una visita así, si por su cuenta no encontraban cortapisas?».

Ahora las cosas han cambiado. «Desde agosto podemos llevar grupos de 20 y las previsiones de cara a 2022 son excelentes. Eso no significa que no se vayan a producir cancelaciones, pero aquí el movimiento no empieza hasta Semana Santa y esperamos que escenarios como el que ha propiciado ómicron sean cada vez más puntuales y recuperemos el mercado extranjero. De momento, los catálogos están publicados, los congresos organizados y hay empresas que apuestan por Galicia y que han contratado ya series de 10 y 15 circuitos. El tiempo dirá».

Todo apunta a que Turismo de Galicia se reserva varios ases en la manga, aunque después de que el año pasado hubiera que aplazar citas -Marc Anthony, Extremoduro o el festival de tres día O Son do Camiño- prefieren guardar silencio para no pecar de exceso de confianza. Mientras, las autoridades eclesiásticas han tomado la iniciativa. El arzobispo de Santiago, Julián Barrios, ha acudido a Roma para trasladar al Santo Padre el deseo de que venga.

«Ha contestado que quiere, aunque todo dependerá de la situación sanitaria y de cómo esté él -desliza Segundo Pérez, delegado de Peregrinaciones del Cabildo-; quizá haciéndolo coincidir con una visita a Manresa aprovechando el 500 aniversario de los jesuitas... En cualquiera de los casos, si viene será solo un día», adelanta. Desde luego, toda ayuda es poca. Una vela a Dios y, si hace falta, otra al diablo. Al fin y al cabo, estamos en Galicia.

SERGIO GARCÍA

  https://www.elcorreo.com/sociedad/camino-santiago-2022-ano-jubilar-mas-largo-20220102102100-ntrc.html