Federación Española de Asociaciones de Amigos de los Caminos a Santiago
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El Camino de Santiago mantiene el tirón y sigue sumando peregrinos, aunque se desestacionaliza. Ya no se concentran en verano y se decantan cada vez más por los meses de mayo, junio, septiembre y octubre.Hasta el viernes recogieron la compostela 278.089 personas, una subida del 5% con respecto a 2025, según datos de la Oficina de Acogida al Peregrino de Santiago. Destacan las cifras de mayo y junio, cuando llegaron a la Plaza del Obradoiro 80.047 y 79.401 caminantes, respectivamente.Julio, en cambio, es de una menor afluencia, como constatan desde distintos albergues y ayuntamientos, y hasta el viernes recibieron la compostela 38.592 peregrinos. Para agosto, septiembre y octubre se espera un mayor número de caminantes, siguiendo la estela de 2025.Los caminos predominantesEn cuanto a las rutas elegidas, sigue prevaleciendo la francesa, por la que discurrieron más del 40% de los visitantes (120.297). El segundo itinerario más concurrido es el Portugués (56.322), seguido del Portugués de la Costa (54.172). Por su parte, el Camino Inglés recibió a 15.259 peregrinos, mientras que el Primitivo, 11.764 y el del Norte, 9.046.Las rutas portuguesa, inglesa y primitiva fueron las que más crecieron en 2025 y este año mantienen esa tendencia. Así queda patente en Friol, por donde pasa el Camino del Norte y la variante del Primitivo. En este municipio se han visto obligados a habilitar el pabellón en varias ocasiones durante esta temporada, al igual que en Vilalba. "Lo que más incrementó el número de caminantes fue el tramo de Lugo a Friol; era una variante con poquita gente y ahora experimentó un subidón", señala el alcalde, José Ángel Santos, que justifica esta circunstancia al ser "un tramo sencillo, por sombra, fácil de recorrer".En el Primitivo también se percibe mucha afluencia de caminantes en lugares como A Fonsagrada, Castroverde o Lugo. En cuanto al Camino Francés, el presidente de la Asociación Galega de Albergues Privados (Agalber), Miguel Ángel Rodríguez, destaca que "ya lleva unos años nos que mayo y junio son buenos y julio es cada vez más flojo". Mientras que antes y después del verano predominan extranjeros y muchos de largo recorrido, ahora el perfil de caminante es "principalmente español, algún italiano, gente más joven" y de menos kilómetros.No hay mayor afluencia por el 25 de julioEn este mes no se deja notar la celebración el sábado del Día de Santiago Apóstol, que no supone una gran afluencia de caminantes, como sí ocurría hace años. "Antes era una locura", recuerda.Desde la Asociación de Amigos do Camiño na Comarca de Sarria coinciden en que este mes es flojo, pero sí perciben que este fin de semana hay un mayor número de peregrinos. No obstante, "son mejores mayo, junio, setiembre y octubre", indica Raquel López. En la oficina de turismo, el hotel Alfonso IX y albergues de la villa, como Credencial y Puente Ribeira, tienen la misma percepción."Julio es más tranquilo, sigue la tendencia de otros años. En agosto sube", apuntan desde Credencial. En Puente Ribeira señalan que en sábados, domingos y lunes aumentan las pernoctaciones, pero bajan el resto de la semana.Raquel López cree que las altas temperaturas pueden influir en el descenso de julio, ya que los caminantes "prefieren otras épocas en las que no haga tanta calor". Hubo personas, dice, que pararon su peregrinación por esto y anunciaron su intención de retomarla en septiembre u octubre.Reservas para el Año SantoEn la temporada anterior a Año Santo, que es 2027, se solía notar un incremento de visitantes, pero ahora no es así. Sí están recibiendo ya reservas, como de colegios, para el próximo ejercicio, indicaron desde Puente Ribeira.La sensación que reina en Portomarín es similar a Sarria. Su alcalde, Pablo Rivas, reconoce que la ocupación hotelera está lejos de estar completa porque "el Camino cambió; antes era estacional, todo el mundo quería llegar para el día 25 de julio, y ahora hay peregrinos de forma más continua, casi todo el año". A ello se suma una mayor infraestructura capaz de absorber la demanda. Tanto es así, que el albergue municipal que se emplea en caso de agotarse el alojamiento "solo hubo que abrirlo unas pocas veces, y esta semana no fue necesario".Desde el albergue Portomiño apuntan también al posible impacto de la visita del Papa a España, el pasado junio. "Es una opinión personal, pero lo cierto es que julio era el mes por excelencia de los grupos de mozos, de parroquias, de congregaciones religiosas... Y muchos de ellos ya realizaron su viaje, que fue a Madrid, a Barcelona o a Tenerife, y por eso en esta ocasión no optaron por el Camino", explica Begoña López.
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