26 de Marzo de 2019 131 Peregrinos conectados Federación Española de Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago
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Antequera

(Malaga)
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  Denominación
Iglesia Real Colegiata de Santa María la Mayor
Ermita Capilla de la Virgen del Socorro
Castillo Alcazaba de Antequera
Monumento Arco de los Gigantes
Monumento Puerta de Estepa
    Historia     La fundación de Antequera va ligada a la aparición del municipio romano de Antikaria. Los restos de civilizaciones anteriores se hallan en la arqueología prehistórica y se manifiestan en poblados cuya datación oscila entre 2000 y 2500 años a. C., aunque otras opiniones los datan en unos 4000 años.

En la época romana, el pueblo asimiló rápidamente la cultura romana y la lengua latina. En virtud de los romanos, la ciudad siguió siendo un importante centro comercial, sobre todo conocida por su producción de aceite de oliva. Del legado romano permanecen los baños romanos excavados, situados en la parte suroeste de la ciudad, y la escultura del Efebo de Antequera, datado del siglo I d. C.

Los germanos destruyeron junto con Antikaria, Singilia, Nescania, Osqua y Aratispi, dejándolas arrasadas, aunque en el caso de Singilia todos los hallazgos testimonian que continuó ocupada en época musulmana hasta el siglo XII, así como su importancia en época alto-imperial. Lo mismo sucede con Antikaria, en la cual entraron las tropas árabes mandadas por Abd al-Aziz ibn Musa, tras el tratado que celebró en Orihuela con el monarca godo Todmir o Teodomiro. Durante la dominación árabe se la conoció como Medina Antakira y se fortificó con una alcazaba y una muralla defensiva.

Desde mediados del siglo XIII, tras la caída de Sevilla y Jaén, es cuando Antakira empieza a adquirir importancia como centro de operaciones militares, debido a su cercanía a la frontera entre cristianos y musulmanes. La importancia que en Castilla se atribuía a la conquista de la ciudad se evidencia por el hecho de que asumiera personalmente su realización el propio regente Fernando, que gobernaba en nombre de su sobrino Juan II y que ha pasado a la historia con el sobrenombre de "el de Antequera".

Después de varios intentos infructuosos, el asalto final de los castellanos comenzó el 20 de abril de 1410 y no terminó hasta el 22 de septiembre, cuando los andalusíes negociaron la entrega de la ciudad a cambio de caballerías para su retirada a Archidona. Después de la conquista, fue declarada ciudad por una real cédula de 9 de noviembre de 1441. Durante toda la conquista castellana fue centro neurálgico y fronterizo de choque, punto de partida para conquistas posteriores, como las campañas de Álora y Casarabonela, y sobre todo plataforma de expediciones contra el Reino nazarí de Granada. En 1466, el rey Enrique IV concede el título de "muy noble" a la ciudad de Antequera por los heroicos servicios prestados por sus moradores.

A partir de la conquista de Granada en 1492 la ciudad comienza a transformarse y a extenderse fuera de las murallas, aumentando su población al calor de sus fértiles tierras y a la ausencia de enemigos. Bajo el dominio castellano, la ciudad siguió siendo un importante centro comercial debido a su ubicación, su floreciente agricultura y a la labor de sus artesanos, que contribuyen en el crecimiento cultural de la ciudad. Pero va a ser durante los siglos XVI y XVII cuando la ciudad experimenta un aún mayor crecimiento demográfico, llegando a ser una de las ciudades comerciales más importantes de Andalucía, debido principalmente a su ubicación como encrucijada de algunas las principales rutas comerciales. En estos siglos fallecieron Pedro Espinosa, Cristobalina Fernández de Alarcón y Luis Martín de Plaza, poetas destacados de la llamada escuela antequerana.

En el año 1500, los Reyes Católicos conceden licencia a la ciudad para que esta cediera 700 varas de terreno en las que poder labrar un monasterio bajo la advocación de San Zoilo, por los Frailes de la Observancia de San Francisco. Además, los mismos reyes fundaron la Real Colegiata de Santa María La Mayor, que desde ese momento se convirtió en el referente cultural antequerano. En 1573 aparece la primera imprenta, siendo Antequera la séptima ciudad andaluza en tenerla después de Sevilla (1472), Granada (1496), Osuna (1549), Baeza (1550), Córdoba (1556) y Jerez (1564), a pesar de que no contaba con universidad, aunque sí contaba con una cátedra de gramática adscrita a la Colegiata.

En el siglo XVIII es cuando la ciudad alcanza su mejor momento. La ciudad se transforma y numerosas congregaciones religiosas se asientan en la ciudad y construyen numerosas casas, capillas e iglesias, hasta convertir a Antequera en una auténtica ciudad conventual. La nobleza también realiza encargos de nuevos palacios y surge entonces una importante actividad artística destinada a nutrir, no solo los numerosos conventos y palacios antequeranos, sino también los de poblaciones vecinas y de otras provincias.

En esta época, Antequera fue una de las ciudades andaluzas con mayor actividad manufacturera, especialmente en lo relacionado con la industria textil, basada sobre todo en la lana, y en menor medida en la seda y el lino. Hacia 1755 la ciudad contaba con 87 fabricantes textiles que disponían de 147 telares. Por su importancia, en 1765 se le concede el título de “Real” a la Fábrica de Lanas, Paños y Bayetas. La mayor parte de las fábricas se concentraba en la ribera del Río de la Villa, que proveía de energía a las instalaciones.

El siglo XIX se caracterizará por la pérdida de población debido a las epidemias, y la entrada en escena de una incipiente burguesía que buscará en el sector textil y lanero, alternativas a la agricultura y a los oficios en decadencia. En 1810 la ciudad volvió a ser tomada, esta vez por las tropas francesas, que fueron expulsadas dos años más tarde. El desembarco de la era industrial en la ciudad, hace que sus productos puedan ser comercializados en toda España, siendo muy famosas y valoradas las mantas antequeranas. Pero poco después, a partir de la inauguración del primer ferrocarril Barcelona-Mataró, Antequera irá perdiendo mercando en favor del textil catalán, hasta desaparecer por completo. En 1883, se aprobó en Antequera la constitución andaluza y desde ese momento tomó el nombre de Constitución de Antequera.

Ficha actualizada en: 20/06/2015
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