Caminos de Santiago en España

Federación Española de Asociaciones de Amigos de los Caminos a Santiago



ES04a - Camino Mozárabe - Vía de la Plata

Tábara
(Zamora)
343,330 Km. hasta Santiago

Tábara
(Zamora) 343,33 Km. hasta Santiago

Coordenadas:
Latitud: 41.82547
Longitud: -5.9617797

Servicios en la Población

  Ultramarinos

  Albergue

  Farmacia

  Taxi local

  Carnicería

  Alojamiento

  Médico

 Est. Autobús

  Panadería

 Camping

 Veterinario

 Est. Tren

  Comidas

 Zona de Acampada

 Taller Bicicletas

 Aeropuerto

 Bar

 Polideportivo

 Inf. Peregrino

 Policía

 Cajero o Banco

 Piscina

 Inf. Turismo

 Guardia Civil

 Correos

 Misa Peregrino

  Tlf. Público

 Protección Civil


Comestibles Panaderia Carnicería Comidas Albergue Tradicional Alojamiento Farmacia Atencion Médica Teléfono público Taxi local 

Ficha actualizada en: 05/05/2025

[Pulsa sobre la denominación del albergue para acceder a su ficha]

Denominacion   Gestión Plazas Precio Teléfono
Albergue municipal de peregrinos los Beatos de Tábara Municipal 28 0,00 € 637926068
Servicios -> Acogida Donativo Cocina TendederoLavadero Microondas Sala Estar Comedor Exteriores Agua Caliente Duchas Tomas eléctricas Botiquín 
Albergue privado El Roble Privada 14 9,00 € 650629969
Servicios -> Wifi Duchas 
Casa Rural la Villa de Tabara Privada 8 0,00 € 619232408
Servicios ->
Historia

Su historia documentada se remonta, cuando menos, a la Alta Edad Media. Por aquella época, Tábara fue un importante centro monástico de amplia resonancia en el antiguo Reino de León, conocido como San Salvador de Tábara. El cenobio, cuyo asentamiento fue posiblemene edificado sobre anterior ocupación visigoda, fue fundación de San Froilán a finales del s. IX por encargo de Alfonso III, según se relata en la Biblia mozárabe de la catedral de León.

La Biblia mozárabe de la catedral de León, también nos informa que el monasterio congregaba a una comunidad dúplice, formada por seiscientos monjes de ambos sexos, dato que pone de manifiesto la importancia de su fundación. Allí, a finales del s. X, hubo un scriptorium en el que copiaron e iluminaron una serie de Beatos como el Beato de Tábara que fue comenzado por el pintorcalígrafo Magius, aunque fue terminado por su discípulo Emeterio en el 968 con la ayuda de Senior y la monja Ende. Relacionados directamente con este Beato existen otros códices custodiados en diversos archivos y bilbliotecas nacionales y extranjeros, entre los que destacan ya de una época posterior los de Turín y Las Huelgas.

El cenobio pudo verse afectado por las expediciones califales hacia el norte, especialmente la de Almanzor del 988, sufriendo el impacto de las tropas andalusíes y corriera igual suerte que los cenobios de Eslonza y Sahagún, que fueron incendiados, lo que daría pie a una restauración en el s. XI. Posteriormente, y sobre las ruinas del antiguo cenobio, se levantó la iglesia de Santa María, cuya consagración tuvo lugar en 1137 por el obispo Roberto de Astorga, según epígrafe situado junto a la puerta meridional.

La villa tabarense también fue posesión de la infanta Elvira, hija del rey Alfonso VI, pues en su testamento, fechado el 11 de noviembre de 1099 en Tábara, deja ésta con otras posesiones a su sobrina-nieta Sancha: "Et mando a mea nepta Sancia que crio Tauara et Bamba et Sancto Micael cum adiuntionius suis de Scalata". Esta infanta con su hermana Urraca recibirían buena parte de los monasterios vinculados a la corona real, por lo que es posible que el de Tábara mantuviera su vida monástica durante este periodo.

La división de Wamba, documento apócrifo de principios del s. XII, menciona a Tábara como uno de los límites de la diócesis de Zamora: "Ell obipado de Numancia, esta es Çamora, tenga por Penna Gusendo fasta Tormes o son los bannos de Val de Rey que yazen sobrel, et dalli fasta en Duero, e de Villalal fasta Oter de Fumus assi como ua acerca de Río Seco fasta Breto, e de Tauara fasta en Duero".

Doña Sancha, hermana del emperador Alfonso VII, entregó a su vez, según la Crónica de Veinte Reyes, todo el Valle de Tábara a la Orden del Temple. No existe una fecha exacta de la cesión, pero dado que su muerte se produjo en 1159 y que en 1129 figura como tenante de la bailía templaria asentada en esta localidad, fue una de las más antiguas del reinado de Castilla. La presencia de caballeros templarios en el valle generó, durante un tiempo, conflictos por los derechos episcopales del obispo de Astorga, especialmente por la negativa templaria a que el prelado administrara el sacramento de confirmación en las iglesias que ellos tenían en Tábara.

A mediados del s. XV la villa pertenecía a la familia Almansa, cuyo dominio se extendía también a Alcañices y Mombuey. Comienza así lo que sería el "señorío de Tábara", que con el tiempo llegó a manos de la familia Pimentel. Así, en 1497 Pedro Pimentel Vigil de Quiñones -hijo del III Conde de Benavente, don Alfonso Pimentel- fundó mayorazgo sobre la villa de Tábara. En 1541 Bernardino Pimentel y Enríquez -hijo de Pedro Pimentel y doña Inés Enríquez- recibió de Carlos I el título de Marqués de Tábara, que al año siguiente se vería incrementado con la compra a la corona del señorío de Villafáfila, que a su vez, había pertenecido hasta el año anterior a la Orden de Santiago.

Los Pimentel trataron de emular en la villa una corte aristocrática del Renacimiento. Construyeron su casa-palacio, con portada plateresca -cuyos restos permanecen aún en la actual plaza mayor, donde campean los escudos familiares-. Tras la residencia, el jardín con estanque y más allá, hacia el sureste, el bosque, espacios éstos para el recreo y la caza, al igual de los que disfrutaban sus parientes en Benavente. Pero también, al igual que estos últimos, residían principalmente en Valladolid, donde se encontraba su palacio principal.

La extensión del Marquesado se extendía, además de la villa tabarense, a los lugares de Moreruela de Tábara, Faramontanos de Tábara, San Martín de Tábara, Santa Eulalia, Litos, Escober, Ferreras de Arriba, Ferreruela... El territorio se incluía jurisdiccionalmente dentro del Adelantamiento de León, cuyo alcalde mayor informaba en 1571 que la villa de Tábara contaba con cuarenta vecinos.

En 1559 los marqueses fundaron en la villa de Tábara un convento que, bajo la advocación de Nuestra Señora de Jesús, estuvo regido en un primer momento por los frailes de la Orden de San Jerónimo. Estos dotaron un colegio en el que se enseñaba latín, artes y teología, contando además con lectores de gramática, casuística y moral, llegando a contar la escuela con 150 alumnos. El acuerdo inicial con los Jerónimos fracasó a la muerte del marqués, Bernardino Pimentel, ya que su hijo no debió seguir las condiciones estipuladas, lo que conllevó a que los monjes Jerónimos abandonaron la casa, y el convento se entregara el 1 de enero de 1580 a los dominicos, que permanecerían allí hasta su exclaustración en 1835.

A finales del s. XVIII se incluía como jurisdicción dentro de la provincia de Zamora, según consta en la obra "España dividida en provincias e intendencias y subdividida en partidos" que impulsó en 1785 el Conde de Floridablanca. Durante la dominación francesa, en tiempos de José Bonaparte, el territorio tabarenses pasó, junto con buena parte de la provincia de Zamora, a formar parte de la prefectura de Salamanca. Con el Trienio Liberal (1820-1823) Tábara vuelve nuevamente a formar parte de la provincia de Zamora, lo que se consuma con la división provincial de Javier de Burgos de 1833.

Entrega de Credenciales
Patrimonio y Patrimonio Jacobeo
Etapa Denominación PM PJ PJC
24a Iglesia de Santa María de Tábara