Continúa el recorrido por la plaza de Viriato y el palacio de los Condes de Alba de Aliste, hoy Parador de Turismo; plaza e iglesia de Santa María la Nueva para salir del recinto amurallado por la puerta de doña Urraca. En este punto el peregrino deberá decidir si continúa hacia el norte por la Vía de la Plata o si se desvía hacia poniente por el Camino Zamorano Portugués.
Si prefiere la primera opción, una vez rebasada la iglesia de San Lázaro, donde hubo un hospital para pobres y peregrinos, el camino le llevará por la Cuesta de la Morana hasta la salida de la ciudad, despidiéndole un antiguo menhir cristianizado conocido como "la cruz del Rey don Sancho", que señala el lugar donde murió en 1072 el rey castellano tras ser herido por el caballero Bellido Dolfos, hechos narrados en el Romancero.
Las nuevas infraestructuras (AVE y A-66) han modificado en algunos tramos el itinerario jacobeo hasta Benavente, aunque su trazado sigue discurriendo en todo momento paralelo a la N-630.
Pasa el camino por Roales y Montamarta siguiendo el trazado de la antigua cañada de ganados y pasando junto a la ermita de la Virgen del Castillo. Cruza una de las colas del embalse de Ricobayo antes de llegar a Castrotorafe, posiblemente la mansión Vico Acuario romana, pasando a ser un importante enclave de la Orden de Santiago en la Baja Edad Media. Situado en la margen izquierda del río Esla, su pervivencia estuvo ligada al magnífico puente que permitía la comunicación de Castilla con Galicia y Portugal. Hoy sus restos quedan bajo las aguas, aunque es visible en tiempos de estiaje.
Fontanillas de Castro y Riego del Camino. Estamos en el extremo occidental de la Tierra de Campos, aproximándonos a Granja de Moreruela, punto donde se inicia otra importante ruta jacobea: el Camino Mozárabe, opción para aquellos que prefieren desviarse por la comarca de Sanabria en detrimento de continuar por la Vía de la Plata para enlazar en Astorga con el Camino Francés.