La partida de la Carrova, situada dentro del termino municipal de Amposta, se encuentra localizada a unos 4 km rÃo arriba de la ciudad. En este punto donde el roquero se avanza hacÃa el rÃo Ebro mientras que la terraza cuaternaria se retira dejando paso, a sus pies, en terrenos arcillosos, se sitúa en la pequeña colina donde se levanta la torre de la Carrova. En la otra orilla del rÃo podemos ver, en la misma alzada, la torre de Campredó.
Arquitectura y funcionalidad
La torre de planta rectangular, 11,8 x 15 cm, y una alzada de 19 m., presenta planta baja, dos pisos y terraza. Esta construida directamente encima de una roca. Las cerraduras de pared fueron construidos con pequeños sillares de piedra caliza colocadas en filas horizontales, mientras que en los ángulos y la parte superior del edificio se empleo una mida mas grande de sillares echos con piedra arenisca. El coronamiento de la torre presenta almenas y barbacanas. Exteriormente presenta oberturas en los diferentes pisos: en la planta baja la puerta de entrada, en el primer piso la puerta de entrada original y diferentes aspilleras, y en el segundo piso dos ventanas coronelas, único elemento ornamental de este edificio militar. En el interior de la torre se conserva los tres niveles iniciales que se comunican mediante una escalera. El grosor del muro, que en el interior esta echo con piedras desbastadas, disminuye a mesura que aumenta la alzada, de 3 m, a la planta baja a 1,5 m, en la parte superior. Hasta finales del siglo XV su estructura estaba totalmente determinada por su función original. Interiormente la comunicación entre los pisos se realizaba mediante un sistema de trampillas y escaleras de mano, que hacÃan posible su defensa y resistencia del lugar piso a piso.
Originariamente el acceso a la torre era por la primera planta donde aun hoy en dÃa se conserva, a modo de ventana, la puerta original. Los sillares de los montantes, el dintel y el quicio conservan los agujeros del sistema de cierre interior, barrado, y del levantamiento de la puerta de madera, levadiza. El acceso se hacÃa por unas escaleras de madera exteriores. La planta baja era ciega pero al siglo XVII se abrió una puerta. Esta planta baja hacÃa que las funciones de almacenamiento y cisterna, las aguas de lluvia que recogÃa el tejado eran dirigidas por canales dentro del muro a la parte baja. El espacio era dividido por un piso de madera en la parte superior de la cual se guardaban los vÃveres. El acceso a la primera planta se hacÃa por medio de una trampilla y una escalera de gato. El primer piso estaba habilitado como zona para las actividades domésticas: era donde cocinaban, con una grande chimenea de campana, y donde los antiguos siglos habÃa un horno de pan y una comuna. La segunda planta era noble del edificio y zona de descanso y recogimiento, habÃa dormitorios y un altar, Su uso era restringido a los propietarios. A la terraza las estructuras defensivas con piedra eran reforzada en tiempos de guerra con estructuras voladas de madera.
Historia
Las tierras situadas en torno al eje fluvial del Ebro albergan una compleja red militar defensiva y de vigilancia formada por torres y castillos, a las dos partes del rÃo, que tendrá su origen en época andalusà (s.IX-XI).
El topónimo del lugar se documenta por primera vez en el año 1149, el escrito de donación del Castillo de Amposta en la Orden de Sant Joan del Hospital, donde ya se menciona la existencia de la fuente de l’Alcharrova. Está será a partir de los momentos del lÃmite entre la villa de Amposta y la de Tortosa.
Está importante obra responde a razones estratégicas de tipo defensivo, bélico y militar. Formaba parte de la red de torres de vigilancia esparcidas a lo largo del Ebro que, construida por los musulmanes, fue reforzada con sus puntos débiles de la época cristiana. A pesar de no saber exactamente cuando fue construida parece que podrÃamos poner fecha, como mÃnimo a finales del siglo XIII, alrededor de 1280, momento en que se hace una llamada a la población de Amposta; en esta época la conquista cristiana de Tortosa y el territorio circundante estaba totalmente consolidada y se habÃa superado su status de zona frontera. El año 1325 se vende lo heredado a Bernat Pollac hasta que el 1410 esta familia la ven a Domingo Miralles.
De esta red también forma parte la Carrova si bien la imponente torre actual se construyó en el siglo XIV, en los lÃmites del dominio inicial de los hospitalarios de Amposta. La zona es evidente también restos de ocupación neolÃticas, ibéricas y romanas.
Durante el perÃodo medieval el heredado además de cumplir con funciones defensivas y participar en acciones bélicas por mediados de la torre, como su papel en la guerra contra Joan II (1465), funciono como una importante explotación agrÃcola donde se cultivaba trigo, olivos, viñas y productos de huerto, y en un primer momento la existencia de una molino de aceite (derruido a principios del siglo XV) permitÃa la transformación del producto. La comunidad cisterciense mantuvo su dominio con la Carrova hasta el siglo XIX en que a causa de la desamortización la torre pasó a ser propiedad del marqués de Santa Maria.
El año 1977 la torre fue declarada Monumento Histórico-ArtÃstico de Interés Local con el número de registro R-I-51-5017. Además, posteriormente, obtuvo la protección como Bien Cultural de Interés Nacional dentro la declaración genérica del castillo y elementos defensivos de la Ley de Patrimonio Histórico Español (1985) y la Ley de Patrimonio Cultural Catalán (1993). La torre, propiedad del Ayuntamiento de Amposta, fue restaurada en los años 90 del siglo XX.