Ya hace más de 10 años que voluntarios que se pusieron en marcha
los Hospitaleros Voluntarios del Camino de Santiago. En la larga
historia del Camino de Santiago 10 años representan muy poco, apenas un
instante en más de mil años de historia. Pero para los que hacen la peregrinación a Santiago en la actualidad, encontrar a alguien que mantiene limpios los albergues y le atiende con
cariño les parece lo más normal del mundo, lo que siempre se ha hecho. Pero no siempre ha sido así, los
que ya llevan tiempo en contacto con la peregrinación jacobea recordarán
que hasta la última década del siglo XX lo normal era que no hubiera albergues o que cuando los
había fueran un simple salón sin nadie que lo limpiara ni atendiera.
Toda aproximación al Camino de Santiago está marcada por su historia. Hasta el peregrino más despistado sabe que al poner sus pies en el Camino está recorriendo un trazado que está marcado por el paso de muchos peregrinos. Que pisa sobre la historia y el esfuerzo de mucha gente que a lo largo de los siglos ha ido dejando su impronta en la Ruta Jacobea. La renovación de la hospitalidad que se ha producido en los últimos años se enmarca dentro de esta historia, está sugerida y sustentada en esta historia de siglos cuyo penúltimo capítulo, el último se está escribiendo cada día al paso de cada peregrino, se ha escrito en las últimas décadas del siglo XX cuando se ha producido una revitalización del Camino de Santiago que continua, nadie sabe hasta cuándo, en los inicios del siglo XXI.