Se llamó Frómista del Camino y remonta sus orígenes a la Frumesta romana. Tuvo cierta importancia en la época visigoda y desapareció después bajo el dominio musulmán. Repoblada en el s. X, la construcción de un monasterio benedictino y un castillo le dieron una nueva vitalidad.

La iglesia de San Martín es el único vestigio del monasterio benedictino fundado por doña Mayor en 1066. En 1118 pasó a depender de los Cluniacienses de Carrión. El templo es uno de los ejemplares mas perfectos del románico, directamente entroncado con Jaca, Santiago y San Isidoro de León. Tiene planta de 3 naves abovedadas con cimborrio en el crucero. La escultura decorativa es de gran variedad. Destacan los 315 canecillos que circundan los aleros del tejado y el taqueado jaqués en bandas horizontales que circunda el edificio. En 1893 fue restaurada. Conserva un Crucificado románico de comienzos del s. XIII y una talla de Santiago peregrino del s. XV.

iglesia de San Martín

La iglesia de Nuestra Señora del Castillo, erigida donde estaba el castillo, posee un valioso retablo compuesto por 29 tablas de pintores flamencos e hispanos del XVI.

La iglesia de San Pedro, de interior gótico y portada plateresca.

En la ermita del Otero de Santiago, gótica con reformas barrocas, se venera una imagen románica del la Virgen del siglo XIII.

detalle de los canecillos

En la localidad existieron varios hospitales, el de Santiago, fundado en 1507, el de San Martín, anterior a 1453 y el de los Palmeros, hoy convertido en hotel.

Frente a su fachada, se encuentra un monumento a San Telmo, patrono de los navegantes, que nació en esta ciudad.