Villa de gran prestigio medieval. En 1329 se celebraron aquí las cortes para recibir el juramento de Felipe II de Evreux y Juana II.

Existía desde comienzos del s. XI un monasterio consagrado a Santa María y San Agustín, que en 1087 pasó a depender de Leyre.

Tuvieron importancia dos hospitales de peregrinos atendidos por las cofradías de Santiago y San Blas. Cercano a la iglesia se conserva un edificio con estribos de piedra, probablemente restos de una clavería de Roncesvalles.